VANESA & JULIÁN — BODA EN ALQUERÍA KUKALA
16 SEPTIEMBRE 2017
El 16 de septiembre de 2017 se casaron Vanesa y Julián, en una boda civil celebrada en Alquería Kukala, entonces vinculada al grupo La Cartuja, en La Pobla de Farnals. Nosotros nos encargamos de su reportaje de fotografía, el vídeo de la boda y también del photocall.
Los habíamos conocido en Fiesta y Boda 2016 y, desde entonces, mantuvimos una relación muy cercana durante toda la preparación del reportaje.
La historia de cómo se conocieron también tenía su punto. Según contábamos entonces medio en broma, Julián sobrevivió al primer encuentro gracias al Urbason. Vanesa había organizado una fiesta en su casa y había invitado a la hermana de Julián, que apareció acompañada por su hermano. El resto podemos resumirlo como lo hicimos entonces: se enamoraron tremendamente.
Vanesa tenía varias cosas clarísimas para su boda. Eligió un vestido de Josefina Huerta, una firma por la que sentía predilección desde mucho antes: incluso su vestido de comunión había sido de la misma casa. También tenía claro que quería damas de honor y llegar en un coche de época.
SIEMPRE JUNTOS, SIEMPRE KUKALA
Fue una boda de tarde. Ya rondaban las 20:00 cuando comenzó la ceremonia civil en Alquería Kukala, de modo que los invitados pudieron ver cómo el atardecer iba cambiando la luz de la alquería mientras avanzaba la celebración.
Uno de los momentos más bonitos de la entrada de Vanesa fue precisamente el abrazo entre los dos. Se salió del protocolo y fue mucho más revelador que cualquier gesto preparado. Vanesa estaba muy emocionada, nerviosa e incluso ansiosa.
A primera vista podía parecer una persona poco sensible, pero esa impresión cambiaba en cuanto la conocías mejor. Debajo había alguien muy amiga de sus amigos, tierna con los suyos y profundamente implicada en las personas que quería.
De hecho, otra de aquellas pequeñas historias que quedaron de la boda fue la de los minutos previos a entrar: cuentan que Vanesa, con los nervios disparados, se paró junto a su padre a fumarse un cigarro mientras daba vueltas alrededor del coche.
UNA CEREMONIA CONTADA POR SU GENTE
La ceremonia fue especialmente emotiva porque familiares y amigos tuvieron mucho protagonismo. El buen tiempo y el hecho de estar al aire libre invitaban a levantarse, hablar y recordar historias de la pareja.
La primera en intervenir fue la hermana de Julián. Recordó los años que habían vivido juntos, el cariño que se tenían y terminó hablando también en nombre de su padre, que había fallecido hacía muy poco. Ese fue probablemente el momento más emotivo de toda la ceremonia.
Más tarde habló la hermana de Vanesa, recordando tiempos mejores y agradeciendo a todos que estuvieran allí. Los amigos de los dos también fueron saliendo para aportar sus propias anécdotas y dejar su pequeña parte dentro de una ceremonia construida entre gente que realmente conocía a los novios.
EL CÓCTEL EN EL PATIO INTERIOR
El cóctel se celebró en el patio interior de Kukala, acompañado por música en directo. Todo estaba muy cuidado y organizado a gusto de la pareja.
Vanesa era una persona muy capaz y trabajadora, algo que sus hermanas y amigas habían comentado durante la boda y que a nosotros ya nos resultaba evidente. Ella misma se había implicado muchísimo en la decoración: centros de mesa, seating y buena parte de los detalles de la fiesta. No era precisamente de dejar las cosas al azar; le gustaba tenerlo todo atado y bien atado.
ALQUERÍA KUKALA, UN ESPACIO CON MUCHA PERSONALIDAD
La cena se celebró en el salón de Kukala, un espacio rústico con un punto vintage, en tonos que iban del blanco lavado al ocre y con la estructura de vigas de madera a la vista. Es un salón especialmente acogedor y la entrada de luz natural a través de los cristales cambia muchísimo su aspecto según la hora. En invierno, además, ese sol entrando por los ventanales hace que el espacio resulte especialmente cálido y confortable.
Desde el punto de vista fotográfico, esa combinación de tonos cálidos y grandes entradas de luz obligaba a trabajar con cuidado para que la piel no quedara demasiado amarilla y para equilibrar el interior con el exterior. En bodas de día, cuando entra el sol con fuerza, las cortinas se convierten en una ayuda importante. Es uno de esos detalles técnicos que recuerdo de trabajar allí.
También recuerdo especialmente el menú. Ya lo habíamos comentado en otras bodas, como la de Natalia del 14 de enero: nos gustaba mucho cómo trabajaba el equipo de esta alquería. Cuando destacábamos un espacio no era por rellenar texto, sino porque percibíamos implicación y esfuerzo real por satisfacer a las parejas. Incluso dentro de un mismo grupo puede haber espacios que nos gusten más que otros, y muchas veces la diferencia está precisamente en el personal y en la manera de hacer las cosas.
Durante la cena hubo varios regalos y ramos. Entre los más significativos estuvieron los bocetos de los trajes nupciales entregados a las dos hermanas y los ramos para las madres.
Pero hay una imagen que se me quedó especialmente grabada: la madre de Julián abrazando a su hijo. Tal vez fue por la emoción de todo lo que se había vivido, tal vez por lo delicado del momento, pero es uno de esos recuerdos que permanecen.
Como escribíamos entonces, hay abrazos y abrazos. Y parte del trabajo de quienes hacemos fotografía de boda consiste precisamente en aprender a distinguir cuándo un abrazo es simplemente un saludo y cuándo está contando algo importante.
EL BAILE Y LA FIESTA
La fiesta se abrió con el baile nupcial en el patio interior, decorado con guirnaldas y letras de madera, mientras la zona de discoteca quedaba instalada bajo uno de los porches.
Nosotros habíamos montado en una esquina el photocall con revelado y empezamos a hacer fotografías mientras los invitados veían algunos vídeos preparados por los amigos.
El propio photocall terminó siendo uno de los recuerdos que Vanesa y Julián destacaron después: funcionó con todos los invitados y el equipo permaneció incluso más tiempo del que se había acordado inicialmente.
EL PHOTOCALL DE LA BODA
El photocall formó parte de la fiesta y permitió que los invitados se llevaran también fotografías de aquella noche. Estas son algunas de las imágenes que conservaba el artículo original.
LA OPINIÓN DE VANESA & JULIÁN
Muy profesionales e implicados. Hicimos con ellos vídeo, fotos y photocall. Atentísimos antes, durante y después de la boda.
El photocall fue un éxito con todos los invitados y ellos estuvieron incluso más tiempo que el acordado.
En menos de 3 meses teníamos en casa el álbum y el vídeo con una calidad estupenda. Los recomiendo totalmente, son unos profesionales expertos en la materia y el resultado lo demuestra. ¡Un 10!
Vanesa & Julián
16 de septiembre de 2017 · Alquería Kukala
Vanesa y Julián nos habían contratado en Fiesta y Boda 2016 y desde entonces mantuvimos una relación cercana hasta la finalización del reportaje. Después de acompañarlos durante todo ese proceso, tocaba despedirse con cariño y desearles lo mejor en la etapa que acababan de empezar.
Puedes conocer más sobre Alquería Kukala, nuestra forma de trabajar como fotógrafos de boda en Valencia y otros reportajes de bodas reales.
