Fotógrafo de Boda en Jardines La Hacienda: Mónica & Vicent
Antes de fotografiar su boda ya habíamos pasado un día entero juntos
El 14 de julio de 2017 fue la boda de Mónica y Vicent en Jardines La Hacienda , en El Puig.
Normalmente una boda empieza mucho antes del momento en el que los novios se ponen delante de nuestras cámaras. Primero hay conversaciones, reuniones y tiempo para ir conociendo a las personas. Con Mónica y Vicent aquello fue todavía más evidente.
El miércoles de la misma semana de la boda quedamos a las seis de la mañana para ver amanecer desde uno de los puntos más altos de Llíria, junto al Monasterio de San Miguel de Llíria.
Allí empezamos a grabar su vídeo de presentación para la boda y después continuamos prácticamente toda la jornada de un lugar a otro.
Tuvimos la oportunidad de grabarlos en sus puestos de trabajo, compartir tiempo con sus amigos y conocerlos en ambientes que no tenían nada que ver con una sesión preparada.
Y recuerdo estar especialmente orgulloso de la imagen que se desprendía de ellos: dos personas jóvenes, enamoradas y con buenos sentimientos, capaces además de expresarlos sin tapujos.
Una novia con una forma especial de hablar a cámara
Hay una imagen de Mónica que, curiosamente, no pertenece al propio día de la boda y que se me quedó grabada especialmente.
Es la Mónica del vídeo de presentación, sentada y hablando directamente a cámara.
Tenía una luz especial en los ojos. Estaba tranquila, controlaba los tiempos y sabía perfectamente qué quería decir y cómo quería decirlo.
Había algo muy natural en su manera de expresarse, pero al mismo tiempo lo hacía casi con la seguridad de alguien acostumbrado a ponerse delante de una cámara.
En aquel artículo llegué a escribir que tardaríamos en encontrar otra novia que transmitiera de aquella manera. Puede parecer una afirmación grande, pero lo cierto es que aquella imagen se me quedó asociada a ella.
El día de la boda llegó Jardines La Hacienda
Después de aquella jornada previa llegó finalmente el 14 de julio.
Mónica estaba especialmente guapa con un vestido de corte sirena y llegó en un coche que también terminó formando parte visual de aquel reportaje.
Pero la ceremonia tenía otro elemento bastante menos habitual: era una celebración civil en la que participaba un sacerdote.
Eso ya convertía el momento en algo singular. Mónica y Vicent estaban sentados, rodeados por su gente, mientras la ceremonia iba avanzando en uno de los espacios exteriores de Jardines La Hacienda.
Y allí sucedieron también esas pequeñas cosas que nunca aparecen cuando alguien intenta imaginar previamente cómo será una boda.
Los niños jugando con la alfombra en mitad de la ceremonia, las reacciones de la familia, la gente hablando entre sí y pequeños gestos que estaban ocurriendo alrededor de los novios mientras ellos vivían el centro de todo.
Un atardecer dorado alrededor de Mónica y Vicent
Para mí, uno de los puntos visualmente más bonitos del reportaje llegó durante la propia celebración.
Mónica y Vicent estaban sentados, rodeados por familiares y amigos, y el sol empezó a bajar.
Apareció entonces una luz dorada que empezó a dibujar los trajes, la piel y todo lo que había alrededor.
Hay momentos en los que una fotografía funciona porque has buscado una localización, una composición o una determinada posición de la pareja. Y hay otros en los que simplemente tienes que darte cuenta de que la luz acaba de cambiar y estar preparado.
Aquellos planos de los dos sentados siguen siendo, para mí, algunas de las imágenes más especiales de la boda.
La cena en el Salón Valencia
Después de la ceremonia llegó la cena, servida en el Salón Valencia de Jardines La Hacienda.
El espacio estaba ambientado en tonos cálidos, blancos y arena, con un aire colonial, techo de madera y grandes lámparas de forja.
Los ventanales ampliaban todavía más la sensación de espacio y permitían mantener visualmente los jardines alrededor, incluso cuando la celebración ya había pasado al interior.
Ramos, regalos, flashmob y una coreografía para el baile
Durante la celebración hubo prácticamente de todo: reparto de ramos, regalos, un flashmob de las chicas y un baile nupcial con coreografía.
Son momentos que llenan una boda de actividad y que además generan muchas fotografías alrededor de lo que está ocurriendo: quien sabe la sorpresa, quien no se la espera, quien mira al novio y quien está pendiente de la novia.
Pero cuando vuelvo a pensar en aquella boda, curiosamente no son las cosas más grandes las primeras que recuerdo.
Los recuerdos que se quedaron fuera del programa
Me sigo quedando con algunos momentos muy pequeños.
Los niños jugando con la alfombra en mitad de la ceremonia.
La abuela emocionándose cuando sus nietos le pidieron que se hiciera una fotografía de grupo con ellos.
La niña tirando las letras.
Y, sobre todo, la alegría de Vicent por estar casándose.
Ninguna de esas cosas necesita una gran producción. Son simplemente pequeños fragmentos de un día que probablemente nadie habría escrito previamente en el programa de la boda.
Y precisamente por eso son tan importantes.
Son momentos que no vuelven.
La opinión de Mónica & Vicent
Si estáis buscando a alguien que recoja los mejores momentos del día más feliz de vuestra vida, con cariño, ternura, diversión y buen gusto, entonces los habéis encontrado. ¡Son los mejores!
El primer día que hablamos con ellos por teléfono ya sabía que iban a ser ellos. Luego tuvimos el primer encuentro en el que vimos su material y cómo iban a trabajar ese día, y fue lo que terminó de convencernos.
Son profesionales increíbles y muy, muy cercanos, algo que ese día es muy importante por los nervios de querer llegar a todo, y ellos te lo hacen todo súper fácil.
Pero cuando termina ese día y en poco más de dos días ya tienes tus primeras imágenes... eso es increíble. Y cuando ya recibes el material al completo, ¡impresionante!
Dejaros aconsejar por ellos en todo, no se equivocan en nada. Nosotros contratamos vídeo presentación —experiencia recomendada al 100%—, vídeo de la boda, fotos y videoconfesionario. Además, tienen más servicios.
Fue la mejor elección que pudimos hacer. ¡No lo dudéis! ¡Contad con ellos en vuestra boda!
Mónica & Vicent
14 de julio de 2017 · Jardines La Hacienda
Fue una boda muy agradable de fotografiar, pero al volver a ella años después lo que más valor tiene es precisamente que las imágenes permiten reconstruir todos esos pequeños momentos.
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