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Photocall de Boda con Revelado en Valencia: Rocío & Santi

Un photocall dentro de la fiesta de Rocío & Santi

El sábado 19 de agosto de 2017 se casaron Rocío y Santi en Molí Nou, en Beniflà, un antiguo molino restaurado en el que celebraron una boda civil especialmente personal.

Nosotros realizamos el vídeo de la boda, el photocall con revelado y el videoconfesionario.

La fiesta se celebró dentro del propio molino restaurado. Era un espacio que llamaba la atención desde la pista de baile hasta el pasillo que conducía a los baños; incluso los propios baños mantenían el carácter del edificio.

Rocío y Santi abrieron el baile bajando por la escalinata mientras sus amigos los esperaban abajo. Y fue precisamente después de ese momento, cuando la fiesta ya estaba en marcha, cuando empezó nuestro trabajo con el photocall.

El photocall empezaba cuando la boda ya era una fiesta

El trabajo del photocall empezaba relativamente tarde.

Primero había que cubrir el baile nupcial y grabar algunos planos de la fiesta. Solo después llegaba el momento de poner en marcha aquella segunda parte de la noche.

Y eso tenía bastante sentido: cuando los invitados llegaban al photocall ya habían desaparecido buena parte de las formalidades. La cena había terminado, la música estaba sonando y la gente venía con ganas de divertirse.

Nuestro planteamiento no era colocar una cámara automática delante de un fondo y esperar a que cada persona pulsara un botón.

Había un fotógrafo realizando las imágenes, iluminación y un proceso completo que terminaba con una fotografía impresa en la propia boda.

Previsualización, interacción y calidad fotográfica

Una de las cosas que diferenciaban aquel photocall era la previsualización y la interacción.

No queríamos que fuera únicamente un rincón decorativo que quedara bonito en el salón. Lo importante era que la gente participara, viera lo que estaba ocurriendo y disfrutara también del propio proceso de hacerse la fotografía.

En aquel momento trabajábamos el photocall con cámaras Nikon D800.

Es un detalle técnico que hoy tiene también valor histórico, porque explica cómo entendíamos el servicio en 2017: utilizar una cámara fotográfica profesional, flashes y un sistema de impresión para que la fotografía que se llevaba el invitado tuviera calidad suficiente para conservarse.

Un sofá, un biombo y una lámpara de verdad

El fondo de aquel photocall tampoco era el típico papel liso o una simple tela.

Habíamos construido un pequeño escenario con un sofá, un biombo y una lámpara real.

Es decir, más que colocar un fondo, montábamos un pequeño set.

Eso permitía que las fotografías tuvieran profundidad, que los invitados pudieran sentarse, apoyarse o interactuar con el espacio y que el resultado se pareciera mucho más a una pequeña sesión fotográfica que a una fotografía automática de cabina.

Una fotografía que el invitado podía llevarse a casa

La impresión era una parte fundamental del servicio.

El invitado no solamente se hacía una fotografía: podía llevarse una copia física aquella misma noche.

Y para Rocío y Santi esto era especialmente importante. Ellos mismos explicarían después que inicialmente no eran partidarios del photocall típico porque no les convencía la calidad de las imágenes que habían visto en otras bodas.

Después de explicarles cómo trabajábamos, decidieron probar nuestro servicio de photocall para bodas .

Y terminó siendo, según ellos, uno de los puntos más importantes de la fiesta.

El videoconfesionario funcionaba al mismo tiempo

Mientras el photocall seguía funcionando, también habíamos montado el videoconfesionario.

Los invitados podían dejar mensajes grabados para Rocío y Santi, normalmente ya en una fase de la boda en la que todo el mundo estaba bastante más relajado.

Era un producto que siempre generaba sorpresa. La gente realmente se divertía delante de la cámara y los novios terminaban conservando algo completamente diferente a las imágenes formales de la ceremonia: las voces y ocurrencias de sus amigos y familiares en plena fiesta.

Entre unas cosas y otras, nuestra hora de salida de aquella boda llegó cuando terminó la fiesta, alrededor de las tres de la madrugada.

Y todavía quedaba aproximadamente una hora de viaje de vuelta hasta Valencia.

La opinión de Rocío & Santi

Contentísimos con la calidad y el servicio del equipo de Video-Boda. Contratamos el vídeo, videoconfesionario y el photocall con revelado.

La calidad del vídeo de la boda es impecable e impresionante, siendo más propio de una película y de una calidad muy superior a los otros vídeos de boda que habíamos visto. Todo ello narrando de forma fidedigna la boda y creando un hilo conductor bien combinado con distintas músicas, que hacen que el visionado del vídeo sea una experiencia amena, tanto para nosotros, los novios, como para familiares y amigos.

El videoconfesionario fue un gran descubrimiento, ya que dio mucho juego a los invitados durante el baile, y nos pudimos llevar un recuerdo muy bueno de nuestros amigos y familiares, que nos dedicaron unas especiales y divertidas palabras; la calidad del vídeo y montaje también, espectacular.

El otro servicio que contratamos, el photocall con revelado, fue uno de los puntos más importantes de nuestra fiesta. No éramos partidarios del photocall corriente que encuentras en la mayoría de las bodas, ya que no nos gusta la calidad de las imágenes, pero después de que el equipo de Video-Boda nos explicó su servicio y las diferencias, decidimos apostar por él.

Muy sorprendidos con la calidad del photocall, con imágenes realizadas por fotógrafo con cámaras, flashes, impresoras y equipos profesionales, que proporcionaban unas fotos de calidad de estudio que, combinadas con un fondo bonito, quedó perfecto.

El photocall triunfó entre nuestros invitados y todos se pudieron llevar un bonito recuerdo a casa de gran calidad.

Respecto a la profesionalidad del equipo, solo decir que fue impecable, captando todos los momentos de nuestra boda y ayudándonos a tener una boda perfecta, tanto en la realidad como en los vídeos.

Uno de los sorprendentes puntos fuertes fue la recepción del material: tres días después de la boda tuvimos todo el material acabado y montado, vídeo, videoconfesionario y photocall, para disfrutar con nuestros familiares, a diferencia de otras empresas que nos dijeron que tardan varios meses en entregar el trabajo.

Recomendaría el servicio de Video-Boda al 100%, basado en la calidad y profesionalidad, para tener unos buenos recuerdos de un día tan importante como la boda.

Rocío & Santi
19 de agosto de 2017 · Molí Nou, Beniflà

El photocall terminó siendo exactamente lo que pretendíamos: una parte más de la fiesta, pero también una forma de que los invitados se marcharan con una fotografía física de aquella noche.

Y eso explica por qué, tantos años después, seguimos entendiendo el photocall para bodas como un servicio fotográfico y no simplemente como un decorado.

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